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Infografía: RECOMENDACIONES DE «QUÉ NO HACER» EN HERIDAS CRÓNICAS

Actualmente la enfermería está creciendo a pasos agigantados , con una tendencia a la autonomía y a la práctica basada en la evidencia. Uno de estos campos en el que somos pioneros es el mundo de las heridas. Cada día vemos más pacientes en nuestras consultas con lesiones complejas, lo que constituye un problema en auge, ya que el crecimiento y envejecimiento de la población provoca un aumento de la prevalencia de este tipo de lesiones. Esto constituye un importante problema de salud, ya que suponen un elevado coste, tanto directo (recursos humanos y materiales), como indirecto (pérdida de calidad de vida de los pacientes y de las familias).

¿QUÉ ES UNA HERIDA CRÓNICA?

Vamos a empezar definiendo que es una herida crónica. Este término se utiliza para englobar a un grupo de heridas que se caracterizan por unos elevados tiempos de cicatrización (en ciertas bibliografías se recogen 6 semanas). Algunas lesiones que se incluyen en este grupo son: lesiones relacionadas con la dependencia o las lesiones de extremidad inferior.

¿CÓMO ABORDAR UNA HERIDA CRÓNICA?

Empezaríamos con la aplicación del método científico al que estamos habituados a trabajar en nuestra práctica asistencial: El Proceso de atención de Enfermería (PAE). Durante todo este proceso debemos considerar los factores que pueden influir en la cicatrización de la lesión y plantear los objetivos e intervenciones que se van a llevar a cabo de una forma individualizada, adaptándolo a las circunstancias del paciente.

  1. Valoración. Inicialmente recogeremos los datos que afectan al individuo. El objetivo es definir la realidad del paciente de forma holística. Podemos utilizar escalas de valoración validadas y fiables que nos ayuden a monitorizar la situación del paciente desde parámetros subjetivos, como es el dolor, hasta parámetros más cuantitativos como es el estado nutricional del paciente.
  2. Diagnóstico enfermero. Tras la recogida de datos y su interpretación, definiremos los diagnósticos detectados. De esta manera evitaremos la variabilidad y facilitaremos el trabajo en el equipo.
  3. Planificación. Consensuaremos con el paciente y familia el plan de cuidados a llevar a cabo. En esta etapa es muy importante tener en cuenta la educación del paciente y familia , ya que esto supone un punto clave en el éxito del proceso.
  4. Intervención. durante este proceso debemos fomentar el autocuidado y facilitar la comunicación. También es importante planificar y consensuar objetivos medibles y realistas. Un punto a destacar en el abordaje de estos pacientes es la educación sanitaria y la prevención, evitando de esta manera la cronificación.
  5. Evaluación. Finalmente llevaríamos a cabo el registro y la comprobación de que hemos conseguido el objetivo.

Existen instrumentos que nos pueden ayudar a la gestión del proceso de cicatrización. Uno de ellos es el acrónimo DOMINATE. Esta herramienta fue presentada en el 2014 por el Dr Steven S. Gale en el Simposio Pro-Medica de Ohío. Bajo este acrónimo se describen de forma sencilla todos los parámetros que se deben considerar en el proceso de cicatrización.

Tenemos clarísimo qué debemos hacer, pero… ¿Sabemos lo que no tenemos que hacer?

En muchas ocasiones el abordaje de este tipo de pacientes y lesiones conlleva una gran variabilidad clínica. Debemos conducir nuestra práctica clínica hacia la enfermería basada en la evidencia, desechando técnicas incorrectas que ponen en riesgo la seguridad del paciente y empeoran la evolución de la herida. Esto constituye un derecho del paciente y un deber a cumplir por parte de los profesionales: el principio de NO MALEFICIENCIA. Este principio formulado por Beauchamp y Childress fue ya propuesto mucho tiempo antes. En el siglo V a.C ya Hipócrates formuló su famosa frase de: Primum Non Nocere. La traducción literal es: primero no hacer daño. Y no solo lo dijo él, actualmente está recogido en el código deontológico enfermero, en las leyes que regimos nuestra práctica profesional, en el código ético personal…

Basándonos en la última evidencia científica y centrándonos en el principio de No maleficencia hemos elaborado la siguiente infografía. En este documento hemos recogido las últimas recomendaciones sobre “qué no hacer” en heridas crónicas, publicadas en el documento Técnico nº XIV de la GNEAUPP . Esta publicación recoge diferentes recomendaciones que las clasifica según su fuerza de recomendación: Alta, Moderada y Baja.

Anteriormente ya hemos publicado una entrada para daros a conocer este documento de Recomendaciones basadas en la evidencia sobre “Qué no hacer en heridas crónicas” . En esta publicación encontrareis más información sobre este documento.

También podéis acceder a la página de GNEAUPP para encontrar este y otros muchos recursos que nos ayuden a basar nuestra practica en la última evidencia científica.

Deseamos que esta infografía sea un recurso que nos ayude a no olvidar qué no se debe hacer. El objetivo principal de esta publicación es alcanzar la difusión del conocimiento enfermero basado en la evidencia científica, consiguiendo aumentar la seguridad de nuestros paciente y la calidad de los cuidados que ofrecemos.

Infografía: Recomendaciones «Qué NO HACER dependiendo de la etiología en heridas crónicas»
Infografía: Recomendaciones «Qué NO HACER dependiendo de la etiología en heridas crónicas»

Puedes descargar la infografía en PDF para imprimir aquí

Bibliografía

García-Fernández, FP; Soldevilla-Ágreda, JJ; Pancorbo-Hidalgo, PL; Verdú Soriano, J; López-Casanova, P; Rodríguez-Palma, M. Qué no hacer en heridas crónicas Recomendaciones basadas en la evidencia. Serie Documentos Técnicos GNEAUPP nº XIV. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en úlceras por Presión y Heridas Cónicas. Logroño. 2018

Díaz Valenzuela A, Cabezas Prieto EM. El acrónimo “DOMINATE” como instrumento necesario en el tratamiento de un paciente con una úlcera venosa. Rev. enferm. vasc. [Internet]. 15 de enero de 2020 [citado 14 de febrero de 2022];3(5):26-1. Disponible en: https://www.revistaevascular.es/index.php/revistaenfermeriavascular/article/view/74

Fecha de última modificación: 03/04/2022

Infografías

Infografía: MEDIDAS ANTROPOMÉTRICAS EN LA CONSULTA DE AP

Según la OMS el sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud.

En España más del 24% de la población presenta obesidad y casi el 50% sobrepeso. Estos porcentajes se extienden al resto de países y continentes, constituyendo dos de las enfermedades con más prevalencia a nivel mundial. Según estos datos, estaríamos hablando de una pandemia, con graves consecuencias para la salud de las personas a corto y largo plazo.

La obesidad es una enfermedad que tiene como consecuencia un incremento de la morbi-mortalidad, pudiendo derivar en enfermedades cardiovasculares (como cardiopatías y accidentes cardiovasculares), diabetes, trastornos osteomusculares y algunos tipos de cáncer (como de endometrio, mama, ovarios, próstata, riñones, colon…). Otra característica que debemos conocer sobre la obesidad es que es una enfermedad prevenible, mediante una dieta saludable y modificando los estilos de vida (en su gran mayoría, el sedentarismo).

En definitiva, existe una pandemia de la que no se está hablando, el sobrepeso y la obesidad. Son enfermedades con consecuencias severas, incluso pueden derivar en la muerte prematura de las personas. Por ello, como enfermeras de atención primaria, nuestro objetivo principal es la prevención de dichas enfermedades y promoción de la salud.

Según la evidencia el mejor método para hacer un diagnóstico precoz, incluso para prevenirlo, es un correcto control del paciente mediante sus medidas antropométricas. Una técnica sencilla, no invasiva y poco costosa, que se puede practicar rutinariamente en la consulta.

Debemos promover dicha práctica, además del peso y talla es fundamental averiguar el índice cintura-cadera para obtener la medida de la grasa abdominal, más asociada a enfermedades cardio-metabólicas, con peores consecuencias para la salud poblacional.

Las enfermedades de sobrepeso y obesidad se diagnostican mediante los siguientes índices:

  • El IMC (Índice de Masa Corporal) o índice de Quetelet, que obtenemos a partir del peso y de la altura medido en consulta.
  • El tipo de obesidad mediante el IC-C (Índice Cintura-Cadera), que se obtiene derivado del perímetro abdominal. La toma de estas medidas se engloba dentro de la antropometría, la cual es una técnica incruenta y poco costosa, portátil y aplicable en todo el mundo para evaluar el tamaño, las proporciones y la composición del cuerpo humano.

Según la Guía Clínica Basada en la Evidencia de Valoración y Tratamiento del Riesgo Cardiovascular elaborada por la Junta de Castilla y León, existen unas recomendaciones dirigidas a la prevención y tratamiento de la obesidad, para las cuales necesitamos haber obtenido de una manera válida y fiable el IMC y el perímetro abdominal. En función de estas medidas encaminamos la actuación hacia la prevención o hacia el tratamiento de la enfermedad.

A continuación, publicamos una infografía de cómo debemos obtener medidas antropométricas correctamente en la consulta. Los índices que podemos calcular a partir de estas y sus valores de corte para poder tomar medidas al respecto.

Autores: Marta del Río Gil, Andrea Domínguez Martín, Ángela Sotelo Hernández, Mario Roncero Rodríguez, Aidén Sánchez Rodríguez, Patricia Turrión Martín

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

  1. Who.int [Internet]. España: OMS; 2021 [actualizado 9 de junio de 2021, citado 9 de octubre de 2021]. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/obesity-and-overweight.
  2. JCYL, SACYL. Guía clínica basada en la evidencia: Valoración y tratamiento del riesgo cardiovascular. CYL; febrero 2008.
  3. Martín-Castellanos A, Cabañas Armesilla MD, Barca Durán FJ, Martín-Castellanos P, Gómez Barrado JJ. Obesidad y riesgo de infarto de miocardio en una muestra de varones europeos. El índice cintura-cadera sesga el riesgo real de la obesidad abdominal. Nut. Hosp. [Internet]. 2017 [citado 10/21]; 34 (1):88-95. Disponible en: http://dx.doi.org/10.20960/nh.982.
  4. OMS. Vigilancia STEPS de la OMS: Guía para las mediciones físicas. Int; 2018 [citado 10/21]; 3 (4):1-15.
  5. Hernández Rodríguez J, Moncada Espinal OM, Arnold Domínguez Y. Utilidad del índice cintura/cadera en la detección del riesgo cardiometabólico en individuos sobrepesos y obesos. Rev Cub de Endocrinología [Internet]. 2018 [cit 10/21]; 29 (2):1-16.
  6. Evident III. Efectividad del uso de TICs en el incremento de la actividad física y pérdida de peso en sujetos obesos y sedentarios: ECA. Red de investigación en Actividades Preventivas y Promoción de la Salud. Gob de España; 2016 [citado 10/21]. Págs 43-44.

Fecha de última modificación: 03/04/2022

Actualidad

PREVECION DE CAIDAS EN EL ADULTO MAYOR

Las caídas son la causa principal de lesiones en las personas mayores, especialmente entre las mujeres. A medida que se envejece, las probabilidades de caerse son mayores.

El 30% de los mayores de 65 años y el 50% de los mayores de 80 años, se caen al menos una vez al año, y de éstos, más de la mitad volverá a caerse en el siguiente año. Un 10% del total de caídas provocan daños graves de los que la mitad son fracturas.

 Pero éstas no son inevitables, se pueden prevenir. 

Las caídas se originan por la interacción de los factores relacionados con la salud del paciente (intrínsecos) y factores del entorno (extrínsecos). 

Estos factores pueden identificarse con una valoración clínica, identificación de los factores de riesgo intrínsecos, comorbilidad, valoración funcional y riesgos ambientales.

Las investigaciones existentes refuerzan la importancia de realizar una adecuada valoración de enfermería a las personas mayores en riesgo de sufrir caídas recurrentes, a través de diferentes instrumentos para detectar las áreas específicas de intervención. 

Las intervenciones multifactoriales, a partir de los problemas detectados, son la estrategia de mayor efectividad en la prevención de caídas. Se componen de programas de ejercicios, consejo sobre uso de dispositivos de apoyo, revisión y modificación de la medicación, tratamiento de la hipotensión postural y de los problemas visuales así como modificación de los riesgos domiciliarios. 

VALORACION DEL RIESGO DE CAIDAS

Tanto la guía NICE sobre prevención de caídas como las sociedades británica y americana de Geriatría recomiendan un cribado anual de las personas mayores de 65 años sobre antecedentes de caídas. 

Para valorar el riesgo de caídas no hay consenso en cuanto a la utilización de un instrumento de valoración o escala, existen varios instrumentos que evalúan la marcha y el equilibrio, por consiguiente, el riesgo de caídas: 

  1. Test levántate y anda cronometrado (Time Up and Go Test – TUG). 
  • Se mide el tiempo que tarda en levantar de una silla con reposabrazos, caminar 3 metros, regresar a la silla y sentarse. Se hace primero un intento a modo de prueba y luego se repite otras dos veces, siendo cronometrado y se anota el mejor tiempo. 
  • El tiempo de administración es de 2 minutos. 
  • Se considera correcto si se realiza en 10 segundos o menos, cuando es 20 segundos o más se detecta fragilidad y se considera elevado riesgo de caídas. 
  1. Escala J. Downtown. 
  1. Short Physical Performance Battery (SPPB)

Consiste en la realización de 3 pruebas: 

  • Equilibrio: en 3 posiciones (pies juntos, semi-tandem y tándem) 
  • Velocidad de la marcha: sobre 2 o 4 metros. 
  • Levantarse y sentarse en una silla 5 veces. 

Es muy importante respetar la secuencia de las pruebas para no fatigar al paciente. El tiempo medio de administración es de 6-10 minutos. La puntuación resulta de la suma de las 3 pruebas y oscila entre 0 (peor) y 12. Una puntuación por debajo de 10 indica riesgo de caídas. 

Aunque existen estas pruebas para valorar marcha y equilibrio, el Ministerio de Sanidad recomienda las siguientes preguntas de cribado: 

  • ¿Ha sufrido alguna caída en el último año que haya precisado atención sanitaria? 
  • ¿Ha sufrido dos o más caídas al año? 
  • ¿Presenta algún trastorno de la marcha considerado significativo? (Si la prueba de ejecución está alterada consideraremos positiva esta pregunta). 

Tras la valoración se clasificará a la persona como: 

Persona con bajo riesgo de caídas –> las tres respuestas negativas. 

A estas personas se les ofrecerá consejo sobre actividad física habitual y alimentación saludable englobadas en el consejo integral sobre estilos de vida saludable y se realizará una nueva evaluación del riesgo de caídas al año. 

Persona con alto riesgo de caídas –> 1 respuesta afirmativa a cualquiera de las 3 preguntas. 

En todo paciente anciano con antecedente de caída sin lesiones se recomienda realizar el test Get Up and Go. 

A estas personas se les realizará una intervención preventiva centrada en tres componentes:  

– Programa de actividad física: resistencia aeróbica, flexibilidad, equilibrio y fuerza muscular  

 – Revisión de medicación: centrada en la revisión de los fármacos que afectan negativamente a las personas con riesgo de caídas siguiendo los criterios STOPP/START. 

 – Revisión de riesgos del hogar: valoración del domicilio de forma oportunista aprovechando visita al domicilio por personal del centro (enfermera, trabajador social…), ya que más de la mitad de las caídas se producen en el domicilio. 

Se realizará una evaluación semestral (al menos) de la intervención realizada. 

CÓMO PREVENIRLAS

ACTIVIDAD FISICA: 

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Se ha demostrado que realizar ejercicios de flexibilidad, fuerza-resistencia, equilibrio, y de coordinación, mejora la movilidad, la percepción de la salud y previene las caídas en las personas mayores.  

Además de salir a caminar todos los días o a días alternos, es conveniente realizar los siguientes ejercicios dos o tres días a la semana: 

1. Calentamiento (ejercicios dinámicos): se realizarán de pie (10 veces cada uno). Sirven también para mejorar la flexibilidad. 

  • Círculos con los tobillos: primero hacia la derecha y luego hacia la izquierda.  
  • Doblar y estirar las rodillas: con los pies paralelos a la altura de las caderas. 
  • Círculos con las caderas: hacia un lado y después hacia el lado contrario.  
  • Círculos con los hombros: hacia delante y hacia atrás.  
  • Ejercicios del cuello: se pueden hacer de pie o sentados. – Decir sí con la cabeza – Decir no con la cabeza – Llevar la oreja derecha hacia el hombro derecho y la oreja izquierda hacia el hombro izquierdo. 
  • Finalmente estiramos los brazos hacia el cielo como si quisiéramos crecer. 

2. Ejercicios de equilibrio: se realizarán de pie (10 veces cada uno). Necesitaremos un balón y un escalón. 

  • Inclinar el tronco hacia la derecha y hacia la izquierda alternativamente.  
  • Inclinar el tronco hacia delante y hacia atrás.  
  • De pie o sentado pasar un balón con las manos.  
  • De pie dar un paso hacia delante, volver a retrasar el pie adelantado hasta volver a tener los dos pies uno junto al otro. Después hacer lo mismo con el otro pie, alternando uno y otro.  
  • Dar un paso hacia un lado, volver a juntar el pie y dar un paso con el otro pie hacia el otro lado, y después volver a juntar el pie y así alternativamente.  
  • Subir el pie a un escalón y bajar el pie del escalón, y así alternativamente con un pie y otro. 

3. Ejercicios de fuerza-resistencia: se realizarán de pie (10 veces cada uno). Necesitaremos una silla y una pared. 

  • De pie con las manos apoyadas sobre el respaldo de una silla ponerse de puntillas. 
  • De pie con las manos apoyadas sobre el respaldo de una silla ponerse de talones.  
  • Con los brazos en jarra (o manos por detrás de la cabeza), llevar los codos hacia atrás.  
  • De pie con la espalda apoyada en la pared doblar y estirar las rodillas (hacer sentadillas) suavemente.  
  • De pie con las palmas de las manos apoyadas en la pared y los codos estirados, doblar los codos, acercando la cabeza a la pared, posteriormente estiramos los codos alejando la cabeza de la pared. 

4. Estiramientos estáticos para terminar: Se realizarán durante 15-30 segundos en la misma postura, sin hacer rebotes. Necesitaremos una silla y una pared. 

  • Estiramiento de la pantorrilla: De pie con las manos apoyadas en la pared con una pierna adelantada y otra retrasada. Doblamos la rodilla de la pierna adelantada y mantenemos la rodilla de la pierna retrasada semiestirada. La planta de ambos pies está completamente apoyada en el suelo.  
  • Estiramiento de la parte de delante del muslo: De pie con las manos apoyadas en la pared con una pierna adelantada y otra retrasada. Doblamos la rodilla de la pierna adelantada y doblamos ligeramente la rodilla de la pierna retrasada, llevando el peso de nuestro cuerpo hacia la pierna adelantada. La sensación de estiramiento se siente en la parte de delante del muslo. La planta de ambos pies permanece apoyada por completo en el suelo.  
  • Estiramiento de toda la espalda: desde la postura de pie con los pies a la anchura de las caderas, con las rodillas ligeramente dobladas doblamos el tronco hacia delante, apoyando las manos sobre el respaldo de una silla firme. La sensación de estiramiento se siente en la espalda y en la parte de atrás de las piernas.  
  • Estiramiento de la parte de atrás del muslo: sentados con uno de los pies más adelantado (la rodilla de esa pierna más estirada), doblamos el tobillo llevando los dedos del pie adelantado hacia nosotros, sin despegar el talón del suelo. Estiramos primero la espalda hacia arriba (no hacia atrás) y después doblamos el tronco hacia delante hacia la pierna adelantada, hasta donde lleguemos, nos ayudamos apoyándonos con los brazos sobre dicha pierna. La sensación de estiramiento se siente en la parte de atrás del muslo. 

REVISION DE LA MEDICACION:

La polimedicación y los cambios recientes de dosis aumentan el riesgo de caídas. 

Cualquier medicamento que pueda provocar hipotensión, sedación, somnolencia, mareo, hipoglucemias, problemas en la visión, alteraciones del movimiento, cambios cognitivos, etc. puede contribuir al riesgo de caídas. 

 La revisión de la medicación es un componente clave de las intervenciones multifactoriales de prevención de caídas. 

REVISION DE LOS RIESGOS EN EL HOGAR: 

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  • Tener siempre una buena iluminación (si hay escaleras tener interruptor en la parte inferior y superior de las mismas); enciende las luces cuando te levantes por la noche. 
  • Evitar tener alfombras; pero en caso de usarlas, asegurarse de que quedan bien sujetas al suelo y que no tienen arrugas o pliegues que faciliten los tropiezos. 
  • Quitar las cosas con las que puedes tropezar (paquetes, cables de aparatos eléctricos, del teléfono, etc.) de las zonas de paso. 
  • Usar un calzado que sujete bien el pie, con suelas no resbaladizas. No tacones o zapatos tipo zueco o chancleta. 
  • Procurar que los utensilios que utilizas habitualmente estén al alcance de la mano (sobre todo en la cocina). Para acceder a lugares altos utiliza escaleras estables (no taburetes). 
  • No usar abrillantadores o ceras para limpiar el suelo. 
  • En el cuarto de baño: 
  • Sustituir la bañera por un plato de ducha (si es posible) y colocar barras de apoyo, fijadas a la pared, en bañera o ducha, lavabo e inodoro. 
  • Coloca una alfombrilla antideslizante dentro y fuera de la bañera o plato de ducha. 
  • Mantener el suelo seco después de la ducha 
  • En el dormitorio: 
  • Levántese con cuidado después de estar sentado o tumbado. Siéntese en el borde de la cama o de la silla hasta que éste seguro de que no se marea. 

BIBLIOGRAFÍA: 

Fecha de última modificación: 07/12/2021

Actualidad

CUIDADOS PALIATIVOS: NUTRICIÓN ENTERAL EN ATENCIÓN PRIMARIA

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Teniendo en cuenta la multitud de funciones que desempeña la atención primaria en nuestros días, un apartado fundamental dentro de la misma, es la atención al paciente cuando se encuentra en una situación paliativa. En este estado, los cuidados van enfocados a mejorar la calidad de vida del paciente y paliar en la medida de los posible los síntomas que se producen a lo largo del tiempo, existiendo de manera frecuente, numerosos problemas, entre ellos, los relacionados con la nutrición en el final de su vida.

En este caso nos vamos a centrar en valorar y abordar de la forma más adecuada las características y la vía de administración de nutrientes más pertinente para cada caso.

Para ello en primer lugar se debe realizar una valoración general del estado nutricional a través de algunos parámetros importantes como son:

  • Datos antropométricos: peso, talla, etc.
  • Examen físico: pérdida de masa muscular, grasa subcutánea( pliegues) ,presencia de ascitis, edemas…
  • Cambios en la ingesta, tipo de ingesta( hipo o hipercalórica, sólida, líquida, etc)
  • Presencia o no de síntomas gástricos.
  • Bioquímica: albúmina, prealbúmina, recuento linfocitario.

Dependiendo del estado nutricional del paciente (buen estado nutricional, riesgo de malnutrición o malnutrición moderada y malnutrición grave) se actuará de forma diferente siendo los tratamientos más específicos cuando la situación es más crítica( suplementos dietéticos, nutrición enteral o incluso en determinados casos, la nutrición parenteral).

A la hora de realizar el abordaje del soporte nutricional lo más importante es tener presente la dieta individualizada para cada paciente. Otro aspecto muy importante en estos pacientes es el apoyo social y familiar recibido y una adecuada higiene bucal.

En el cuidado de la boca existen una serie de recomendaciones cuando se dan los siguientes casos:

  • Boca dolorosa: enjuagues con manzanilla, nistatina, fórmulas magistrales de lidocaína al 1-5% y colutorios con ácido hialurónico.
  • Candidiasis oral: descartarla siempre, utilizar soluciones de nistatina 6 veces al dia y dosis únicas de fluconazol de 150mg o 1 vez al dia en dosis de 100mg durante 7 días.
  • Xerostomía: aumentar ingesta de líquidos, enjuagues con manzanilla fría y limón, chupar trozos de hielo, piña u otra fruta ácida, bastoncillos de glicerina con limón y comprimidos de saliva artificial.
  • Suciedad bucal: incidir en la limpieza total de boca y resto de mucosa oral, enjuagues con bebidas gaseosas, utilizar pasta y cepillos suaves en la limpieza y usar colutorios antisépticos sin alcohol.

En determinadas situaciones es pertinente utilizar suplementos nutricionales orales debido al grado de malnutrición del paciente. Estos suplementos, son fórmulas constituidas por nutrientes en diferentes  proporciones y presentaciones, existiendo gran cantidad de combinaciones diferentes que varían según densidad energética, uso clínico, presentación, etc.

En ocasiones, no es posible realizar la ingesta por boca. En estos casos se recurre a la vía enteral e incluso si la situación lo requiere la vía parenteral.

NUTRICIÓN ENTERAL

La nutrición enteral es de elección en los casos donde no se puede ingerir nada por boca y cuando se realiza una descompresión gástrica.

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Dependiendo de la durabilidad de la administración por esta vía, se eligen diferentes opciones:

  • Menor o igual a 6 semanas: se utilizaría la sonda nasogástrica o la sonda nasoyeyunal.
  • Mayor de 6 semanas: se recurre a las cirugías ( gastrostomía y yeyunostomía).

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A su vez, atendiendo a las características del paciente y su sintomatología se pueden dar dos vías de acceso:

  • Intragástrica: la más fisiológica ( sonda nasogástrica y gastrostomía).
  • Transpilórica: de elección en riesgo de aspiración, alteración del vaciamiento gástrico, fístulas, etc.( sonda nasoduodenal, sonda nasoyeyunal y yeyunostomía).

A través de la vía enteral se administran los nutrientes necesarios mediante fórmulas específicas nutricionales.

Estas formulas se pueden dividir en:

  • Poliméricas
    • Normoproteicas ( hipo/ normo e hipercalóricas)
    • Hiperproteicas (normo e hipercalóricas)
  • Oligoméricas
    • Normoproteicas
    • Hiperproteicas
  • Especiales: inmunoestimuladora, renal, diabética…
  • Otras: modulares, elementales…

Según las pautas de administración, en la nutrición enteral se pueden dar dos situaciones:

  • N. E. Intermitente: se administra en bolo o por sistema de gravedad y está contraindicada en los accesos postpilóricos.
  • N. E. Continua: a través de bomba de perfusión o sistema de gravedad siendo de elección en la desnutrición severa, en los accesos postpilóricos y cuando existe riesgo de broncoaspiración.

Del mismo modo, es importante saber que existen casos en los que está contraindicada de forma absoluta la nutrición enteral:

  • Obstrucción mecánica
  • Perforación intestinal
  • Sangrado digestivo activo
  • Malabsorción severa
  • Íleo paralítico
  • Isquemia intestinal aguda en fase de shock

Es importante mencionar las complicaciones que pueden presentarse en la nutrición enteral dependiendo de las características de las mismas y las podemos dividir en los siguientes apartados:

  • Mecánicas
    • Colocación errónea.
    • Rotura
    • Molestias nasofaríngeas
    • Necrosis por presión
    • Extracción o migración(frecuente)
    • Obstrucción(muy frecuente)
    • Filtraciones de la ostomía
    • Desplazamiento de la sonda
    • Perforación
    • Lesiones por decúbito de la sonda
  • Infecciosas:
    • Neumonía aspirativa
    • Infecciones de la ostomía
    • Contaminación de la fórmula
  • Gastrointestinales:
    • Regurgitación
    • Diarrea
    • Estreñimiento
    • Náuseas
    • Vómitos
    • Distensión abdominal
  • Metabólicas:
    • Alteraciones hidroelectrolíticas
    • Síndrome de realimentación
    • Hiperglucemia/ hipoglucemia
    • Hiponatremia
  • Otras:
    • Alteraciones bucales
    • Alteraciones psicológicas

Y por último, recalcar que hay situaciones en las que no es pertinente utilizar la nutrición enteral, como en la obstrucción intestinal, malabsorción, fístula, funcionamiento nulo del tubo digestivo, perforación, etc. En estas ocasiones se utiliza como recurso la nutrición parenteral.

Fecha de última modificación: 14/11/2021

Vídeos

Video de concienciación sobre COVID-19

Desde Blog EIR EFYC queríamos agradecer a la población de la provincia de Salamanca su participación en la vacunación frente al COVID-19 desarrollada en Atención Primaria.

A día 4 de Noviembre de 2021, el 85,6% de la población de la provincia ha recibido la pauta completa de la vacuna. Además, la cobertura vacunal pasa a ser del 93.7% sobre la población diana (porcentaje de población con edad de 12 o más años vacunada).

Es por eso que hemos elaborado este video de agradecimiento que podréis ver en nuestro Instagram pinchando en la imagen inferior.

MUCHAS GRACIAS

Pincha en la imagen para visualizar el video

Puedes consultar la evolución del porcentaje de población vacunada de las provincias de Castilla y León en la web de la Junta de Castilla y León.


Además, tenemos como objetivo hacer una llamada a todos aquellos que aún no se han vacunado. Seamos conscientes de las consecuencias que ha traído consigo la pandemia e intentemos entre todos erradicar este virus. Os dejamos con un video de concienciación elaborado por los residentes de EFYC de Salamanca:

Pincha en la imagen para visualizar el video

Infografías

Infografía sobre la disfagia: Medidas de seguridad y Alimentos de alto riesgo de atragantamiento

En el blog hemos tratado anteriormente el problema de la disfagia o dificultad para deglutir (para saber más sobre la disfagia os invitamos a entrar en POST: Disfagia, un comensal no invitado).

Es un síntoma muy común que se estima que afecta al 3% población general. Es por eso que desde el Blog EIR EFYC hemos elaborado infografías para pacientes con disfagia, sobre:

  • Medidas de seguridad durante la ingesta de alimentos y líquidos
  • Alimentos que pueden provocar atragantamiento en estos pacientes
Autores: Isabel Bautista Blázquez, Juan Pablo Iglesias Casado, Andrea Sánchez Martínez, Irene Martín Sanz, Irene Tabernero de Arriba, Pablo Martínez García, María Limorti Martín

RECURSO WEB: PÁGINA DE NUTRICIA

De una forma interactiva y visual, en la web de Nutricia, podemos encontrar una breve definición, consejos sobre alimentación, recetas, videos,… que pueden ser de ayuda para los pacientes con disfagia.

EJERCICIOS REHABILITADORES

Sirven para mejorar la movilidad y potenciar la musculatura oral y faríngea. Con ellos se busca mejorar las limitaciones a la hora de la ingesta del alimento y así reducir la acumulación de restos de comida en la boca.

Para llevarlos a cabo se recomienda que el paciente permanezca sentado, con la espalda recta,  sin distracciones y ayudado de un espejo. Para que haya resultados es preciso repetirlos habitualmente, realizando series cortas para evitar la fatiga muscular y la falta de motivación.

Un recurso es la página web de DISFAPP ( Fresenius KABI).

Bibliografía

  • Unidad funcional de disfagia orofaríngea del hospital universitario Príncipe de Asturias. Disfagia Orofaríngea: soluciones multidisciplinares
  • Alted González C., Casado Romo MºPilar, Gómez Blanco A. et al. Guía de nutrición de personas con disfagia. Madrid. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. IMSERSO. 2017
  • Aragón Gutiérrez A, Flores Almonacid C.I, Galván Ledesma J. et al. Cuidados en la disfagia y prevención de la aspiración. Manual de protocolos y procedimientos generales de enfermería Hospital Universitario “Reina Sofía”. 2010
  • De la Bastida López L., Cabrera Palomo L., Cañones Castelló E. et al. Guía de cuidados para disfagia “ Tengo disfagia, pero como en familia Vol.2”. Barcelona. Profarmaco2. 2019
  • Imágenes de infografías: extraidas de Freepik y Canva

[ Actualizado el día 06/08/2021]