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Prevención del Síndrome de Burnout

  1. Epidemiología

El Síndrome de Burnout posee una alta incidencia entre el personal que se dedica al cuidado de la salud, a pesar de no ser reconocido por el CIE-10, ni los DSM-IV y V como entidad, es conocida la capacidad que posee de afectar la calidad de vida de los individuos que lo sufren (inclusive puede provocar suicidio en los casos más graves), por lo que es vital entenderlo para poder prevenirlo y tratarlo. Debido a sus consecuencias en el ambiente y en el rendimiento de las organizaciones, la prevención y tratamiento del SB trascienden lo individual y permiten obtener beneficios significativos (mayores ingresos económicos, mejor trato al cliente, menor ausentismo, entre otros) para el centro de trabajo de los individuos afectados o en riesgo.

2. ¿Qué es el Síndrome de Burnout?

El síndrome de desgaste profesional o burnout es un estado de agotamiento mental, emocional y físico que se presenta como resultado de exigencias agobiantes, estrés crónico o insatisfacción laboral.

Puede constituir un trastorno debido a sus efectos dañinos en la calidad de vida.

Afecta a diferentes áreas de la vida:

  • Social
  • Famliar
  • Laboral

Distintos estudios encontraron que existen ciertas diferencias cualitativas en el perfil americano y europeo, ya que estos últimos muestran niveles más bajos de agotamiento y cinismo.

3. Síntomas

El síndrome de Burnout presenta diferentes síntomas que afectan a las distintas áreas de la persona (física, psicológica, social); y que podemos dividir en 2 grandes grupos:

Síntomas físicos:

  • Dolor de cabeza
  • Náuseas
  • Trastornos del sueño
  • Tensión muscular
  • Cansancio
  • Dolor de espalda

Síntomas psíquicos/emocionales:

  • Irritabilidad
  • Tensión
  • Baja motivación
  • Indiferencia

No obstante, este síndrome suele presentarse de manera insidiosa, paulatina, cíclica; y suele resumirse en 3 síntomas principales: Cansancio o agotamiento emocional, despersonalización y abandono de la realización personal.

En función de estos síntomas, podemos clasificar este síndrome en 4 grandes tipos:

  • Leve: quejas vagas, cansancio, dificultad para levantarse por las mañanas.
  • Moderado: cinismo, aislamiento, suspicacia, negativismo.
  • Grave: enlentecimiento, automedicación, con psicofármacos, ausentismo, aversión, abuso de alcohol o drogas.
  • Extremo: aislamiento muy marcado, colapso, cuadros psiquiátricos, suicidio.

4. Diagnóstico

Encontramos múltiples y variadas herramientas para diagnosticar el síndrome de Burnout. Entre las más utilizadas tenemos:

-Maslach Burnout Inventory

Es la prueba más utilizada para el diagnóstico.

Consta de 22 enunciados y cuestionamientos sobre los sentimientos y pensamientos en relación con la interacción con el trabajo, los cuales se valoran en un rango de 6 adjetivos que van de «nunca» a «diariamente», dependiendo de la frecuencia con la que se experimenta cada una de las situaciones descritas en los ítems. Dichos enunciados están diseñados de forma que se evalúen los 3 componentes del SB citados anteriormente (agotamiento emocional, despersonalización y realización personal en el trabajo. De hecho, los resultados se agrupan en 3 subescalas, cada una para cada uno de dichos componentes.

-Copenhagen Burnout Inventory (CBI)

Valora el desgaste personal, el relacionado al trabajo y el desgaste relacionado con el cliente.

-El Oldenburg Burnout Inventory (OLBI)

A diferencia de los anteriores, solo evalúa el agotamiento y la falta de compromiso con el trabajo.

-El Cuestionario para la Evaluación del Síndrome de Quemarse en el Trabajo

Esta escala española, a diferencia de los anteriores, incluye la «ilusión (desilusión progresiva, pérdida del sentido del trabajo y las expectativas)» como aspecto a evaluar como parte del SB (19).

Autocuestionario

•¿Me he vuelto cínico o crítico en el trabajo?

•¿Me arrastro para ir a trabajar y suelo tener problemas para empezar una vez ha llegado?

•¿Me he vuelto irritable o impaciente con los compañeros de trabajo o clientes?

•¿Me falta la energía para ser consistentemente productivo?

•¿Me falta la satisfacción en sus logros?

•¿Me siento desilusionado con su trabajo?

•¿Estoy consumiendo excesiva comida, drogas o el alcohol para sentirse mejor?

•¿Mis hábitos de sueño o apetito han cambiado por culpa de su empleo?

•¿Estoy preocupado por los dolores de cabeza inexplicables, dolores de espalda u otros problemas físicos?

5. Tratamiento

Recuperarse del desgaste profesional a menudo requiere tiempo y un buen apoyo. Una terapia psicológica puede ser útil para identificar las causas del estrés y encontrar estrategias para mejorarlas o evitarlas. También es importante tomarse tiempo para descansar y energizarse fuera del trabajo haciendo actividades placenteras, buscando el apoyo de familiares y amigos, haciendo ejercicio, etc.

Estrategias de tratamiento

  • Adaptarse a las expectativas a la realidad cotidiana.
  • Equilibrio de áreas vitales: familia, amigos, aficiones, descanso, trabajo
  • Promover  una buena atmósfera de equipo: espacios comunes, objetivos comunes.
  • Limitar la agenda laboral
  • Formación continua dentro de la jornada laboral .Ejercicio físico regular

6. Prevención

Dado que el síndrome de desgaste profesional se desarrolla a lo largo de un período largo de tiempo, es importante estar atento a los signos reveladores de un estrés cada vez mayor y reaccionar a estos tempranamente. Las personas afectadas pueden notar que establecer límites claros en el trabajo, adoptar hábitos saludables (como tener horarios regulares de comidas y realizar ejercicio), y buscar estrategias para contrarrestar el estrés, pueden ayudar a prevenir episodios futuros. Prevenir el síndrome del desgaste profesional puede ser a veces un proceso continuo, por lo que es importante identificar fuentes confiables de apoyo emocional.

Disponemos de varias medidas de prevención como:

  • Mantener estilo de vida saludable
  • Buscar apoyo emocional y social
  • Mejorar la organización personal
  • Desarrollar habilidades profesionales
  • Mejorar la organización y proveer de herramientas necesarias para que el trabajador pueda realizar sus tareas de forma adecuada
  • Técnicas de relajación (respiraciones diafragmáticas, yoga, meditación…)

7. Síndrome de Burnout y Covid – 19

Los niveles de agotamiento emocional de enfermeras y médicos se han puesto de manifiesto en estudios en Francia, Italia y España. Entre los profesionales sanitarios españoles e italianos, los estudios señalan el agotamiento emocional y las crisis de ansiedad como los principales síntomas.

El porcentaje de enfermeras con altos niveles de agotamiento fue significativamente alto durante la primera fase de pandemia de la COVID-19, en comparación con el período anterior a la pandemia.

Las enfermeras y los médicos están especialmente expuestos a los riesgos del síndrome de Burnout porque usualmente trabajan con un alto nivel de exposición laboral, con largas jornadas de trabajo, además de un alto nivel de exigencia y sobrecarga de tareas.

Otro factor que generó gran aprehensión entre los profesionales de medicina y enfermería es el numero de muertes por COVID-19 entre los propios profesionales.

Los hospitales de campaña actúan como un apoyo importante en la lucha contra la pandemia; sin embargo, es necesario contar con profesionales altamente cualificados para poder actuar en situaciones extremas, como la COVID-19.

8. Ejercicio de relajación

Aquí os dejamos un ejercicio de relajación que puede realizarse en cualquier momento de nerviosismo o ansiedad, ya que solo tiene una duración de 5 minutos, y nos permitirá adquirir la relajación necesaria.

Fecha de última modificación: 03/04/2022

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Infografía: Cuidados para la Fístula.

La enfermedad renal crónica (ERC) es un problema de salud pública importante.

En España se calcula que hay unas 50.000 personas con insuficiencia renal crónica, lo que supone que, de cada un millón de ciudadanos, 1.180 tienen insuficiencia renal crónica. De ellos, las mitad están trasplantados y la otra mitad en diálisis.

Una revisión sistemática, basada en estudios poblacionales de países desarrollados, describió una prevalencia media de 7,2% (individuos mayores de 30 años). Según datos del estudio EPIRCE, afecta aproximadamente al 10% de la población adulta española y a más del 20% de los mayores de 60 años, y además, seguramente está infradiagnosticada.

En pacientes seguidos en Atención Primaria con enfermedades tan frecuentes como la hipertensión arterial (HTA) o la diabetes mellitus (DM), la prevalencia de ERC puede alcanzar el 35-40%.

1 de cada 10 personas en el mundo padece, sin saberlo, insuficiencia renal en mayor o menor grado.

Cuando la enfermedad evoluciona puede transformarse en crónica y se corre el riesgo de que el daño acumulado en el riñón sea irreversible.

Uno de los desafíos es la detección precoz de esta “epidemia silenciosa” que suele dar síntomas en etapas más tardías de la enfermedad, cuando ya se ha producido el daño renal.

La enfermedad renal crónica es la situación en la que los riñones no pueden mantener por si solos la homeostasis del medio interno dedico a una lesión estructural crónica irreversible. En términos analíticos se define como la presencia de un filtrado glomerular <60 ml/min durante 3 0 más meses ó 60 pero con daño estructural objetivado.

Uno de los tratamientos que se aplica en esta patología es la diálisis.

Este es un proceso mediante el cual se extraen las toxinas y el exceso de agua de la sangre y que se utiliza como terapia renal sustitutiva tras la pérdida de la función renal en personas con fallo renal.

Este proceso es necesario cuando los riñones no son capaces de llevar a cabo de manera adecuada su función.

Permite a aquellas personas afectadas por una patología renal crónica llevar una vida normal.

La diálisis va a suplir la función del riñón cuando éstos presenten un deterioro importante de entre el 5-15% de su capacidad. Por ello es muy importante conocer los cuidados que hay que tener sobre la fístula para evitar complicaciones, y los cuales están descritos en la siguiente infografía. (proximamente disponible)

Fecha de última modificación: 03/04/2022

Para descargar la infografía en PDF, pulse aqui

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BIOFILM Y HERIDAS CRÓNICAS

La principal causa de cronicidad en las heridas es la INFECCIÓN. El 70% de las heridas crónicas presentan alta carga bacteriana/colonización critica.

Kingsley indicó que los estadios de la infección son cuatro:

  1. Contaminación
  2. Colonización
  3. Colonización crítica ( a partir de este estadio la cicatrización se encuentra estancada)
  4. Infección

El concepto de colonización crítica se refiere al retraso o detención de la cicatrización por infección localizada, sutil y oculta con ausencia de síntomas clásicos de infección (2003 Kingsley WOUND INFECTION CONTINUUM). Este estadio conlleva la presencia de biofilm.

¿QUÉ SON LOS BIOFILM O LAS BIOPELÍCULAS?

Son poblaciones microbianas complejas formadas por bacterias y hongos que están asentadas en una matriz protectora de polisacáridos y proteínas. La matriz une el biofilm a una superficie, por ejemplo al lecho de las heridas o a los dientes, y protege a la comunidad de la acción del sistema inmune del huésped y de los antimicrobianos tópicos y antibióticos.

Se puede formar y reformar en horas y estar maduro en 48-72 horas. Normalmente se aloja en la zona superficial de la herida pero también puede localizarse en partes más profundas.

Los principales microorganismos que forman parte de esta comunidad son Pseudomona aureginosa, Estafiloloco aureus y epidermidis, Proteus miribilis, entre otros.

CICLO DE FORMACIÓN

  1. Adhesión planctónica. Las bacterias se encuentran libres. Es reversible
  2. Adhesión en el lecho de la herida. A partir de esta etapa el proceso es irreversible
  3. Formación de la matriz protectora y proliferación celular bacteriana
  4. Crecimiento y maduración del biofilm
  5. Dispersión a nuevas heridas o zonas de la piel. El ciclo se repite en otra parte de la herida.

DIAGNÓSTICO DEL BIOFILM

Existe gran dificultad para diagnosticar el biofilm ya que se precisa de microscopios especializados. Por tanto la recomendación de los expertos es “suponer que las heridas de difícil cicatrización presentan biofilm”

Los predictores de presencia de biofilm son: AUMENTO DEL DOLOR y AUMENTO DEL TAMAÑO de la herida.

¿Cómo diferenciamos el esfacelo del biofilm?

  • ESFACELO: Capa viscosa, amarilla, opaca, se despega fácilmente de lecho de la herida mediante desbridamiento. El tratamiento antimicrobiano NO produce cambios en la herida.
  • BIOPELICULA: Lecho brillante, nacarado, parecido a un gel, NO se despega con facilidad del tejido subyacente. El tratamiento antimicrobiano SÍ produce cambios.

TRATAMIENTO DE LA COLONIZACIÓN CRÍTICA

Todos los pasos a seguir del tratamiento de la colonización crítica son imprescindibles para conseguir la progresión de la herida. Estos pasos deben hacerse cada vez que se realiza la cura.

  1. Primer paso: LIMPIEZA de la herida y de la piel perilesional

Los objetivos son:

  • eliminar el tejido desvitalizado
  • reducción o eliminación del exudado
  • reequilibrar la carga bacteriana

Entre otros, los antisépticos más usados y que tienen evidencia de acción contra el biofilm son el polihexametileno biguanida (PHMB), clorhexidina de solución acuosa al 0,5-1%, octenidina dihidrocloruro o solución superoxigenada con ácido hipocloroso.

El uso de ANTISÉPTICOS en la limpieza heridas debe interrumpirse cuando haya signos claros de cicatrización y no haya signos de infección.

La limpieza con suero fisiológico no se recomienda en heridas con sospecha de colonización crítica pues no tiene efecto sobre el biofilm.

2. Segundo paso: DESBRIDAR

Se realizará en cada cura, retirando biofilm, tejido desvitalizado (necrosis, esfacelo), exceso de exudado, hiperqueratosis, pus, cuerpos extraños, restos de apósito…

Hay que tener en cuenta que debemos tener consideraciones en extremidades isquémicas, pioderma gangrenoso y en ulceras de talones con placas necróticas no fluctuantes, debido al riesgo de osteomielitis.

3. Tercer paso: ACONDICIONAR LOS BORDES

Se ha detectado biofilm en los bordes de la herida. Su objetivo es alinear los bordes de la lesión con el lecho para facilitar la epitelización y la contracción de la herida.

4. Cuarto paso: TRATAMIENTO ANTIMICROBIANO

Se busca eliminar el biofilm residual y prevenir su reaparición.

Debido al aumento de resistencia a los antibióticos, la tendencia actual es la de usar antisépticos tópicos ya que actúan en múltiples lugares de las células afectadas, y por tanto hay un bajo riesgo de resistencia.

Los antisépticos tópicos con más evidencia en el control del biofilm son el cadexomero yodado, la plata ( metálica, iónica, nanocristalizada), PHMB en gel, o el cloruro de dialquilcarbamilo (DACC) – sustancia hidrofóbica derivada de un acido grasos- entre otros.

RECOMENDACIÓN DE CONSULTA

BIBLIOGRAFÍA

  • Sainz-Espiga Michelena I, Folguera Álvarez C, Lebrancón Cortés P, Valerdiz Casasola S. Colonización crítica: la gran invisible. 1.ª ed. España: Coloplast Productos Médicos; 2016
  • García García J.A., Mesa Garrido E, Roig Panisello A.I., y Torruella-Loran I. El modelo REAL para el abordaje de las heridas con signos de infección. Rev ROL Enferm 2020; 43(11-12): 762-774
  • Qué no hacer en heridas crónicas. Recomendaciones basadas en la evidencia. 2º edición. Serie de documentos técnicos GNEAUPP. 2020
  • Murphy C, Atkin L, Swanson T, Tachi M, Tan YK, Vega de Ceniga M, Weir D, Wolcott R. International consensus document. Defying hard-to-heal wounds with an early antibiofilm intervention strategy: wound hygiene. J Wound Care 2020; 29(Suppl 3b):S1–28.
  • Birte Hollmann, Mark Perkins, Centro de Ciencias Biomoleculares Dean Walsh, Universidad de Nottingham. Traducción: Jesús Gil-Pulido, Instituto de Biología Molecular, Mainz, Alemania. Biofilms y su papel en la patogénesis. British Society for Inmmunology

Fecha de última modificación: [15/06/2021]

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Insomnio. Cómo Combatirlo

1. ¿Qué es?

El insomnio es un trastorno del sueño común que consiste en la dificultad para conciliar el sueño (quedarse dormido), mantenerlo, o dormir las horas necesarias  para descansar adecuadamente.

El insomnio no solo puede minar tu energía y estado de ánimo, sino que también puede afectar tu salud, desempeño laboral y calidad de vida.

Cuántas horas de sueño son suficientes es algo que varía según la persona, pero la mayoría de los adultos necesitan entre 7 y 8 horas por noche.

En la actualidad, el acelerado ritmo de vida, el estrés o los problemas económicos hacen que el número de personas que sufren insomnio crezca cada vez más.

Se trata de un problema muy habitual entre la población, siendo más frecuente en mujeres, ancianos y personas con problemas psicológicos como ansiedad y depresión. En la actualidad, uno de cada cinco españoles padece insomnio transitorio, según la Sociedad Española de Sueño (SES).

2. Causas

-Las causa más frecuente son las alteraciones emocionales (situaciones que se acompañan de intensa ansiedad, preocupación, tensión psíquica, angustia, miedo o tristeza) El insomnios en estos casos tiende a cronificarse.

-Enfermedades o problemas físicos que pueden perjudicar el sueño por no permitir la relajación previa al momento de dormirse, por interrumpir el sueño durante la noche, producir dolor o sensaciones molestas como picores, escozor, etc. Aquí se incluyen también las enfermedades psiquiátricas (ansiedad, depresión, esquizofrenia, etc.).

Factores ambientales que influyen de modo negativo sobre el sueño: malos hábitos de sueño, uso de medicamentos, trabajo por turnos o viajes frecuentes.

-Además, hay insomnios relacionados con la toma de sustancias. Los estimulantes (café, refrescos de cola, chocolate, etc.) tomados por la tarde-noche pueden producir insomnio de conciliación. El alcohol produce alteraciones del sueño con insomnio de mantenimiento (frecuentes despertares) y sueño superficial.

Y el abuso de drogas puede provocar insomnio también como efecto de la abstinencia de esas sustancias.

3. Tipos

Según duración:

Insomnio transitorio: dura menos de 1 semana. Es el más frecuente entre la población, ya que lo padece uno de cada cinco españoles. Asociado a periodos de estrés

Insomnio de corta duración o agudo: dura de 1 a 4 semanas

Insomnio crónico (cuando persiste durante meses e incluso años).

Si lo clasificamos en base al momento del sueño que más se afecta, lo podemos clasificar en:

-Insomnio de conciliación: Cuando aparece dificultad en el inicio del sueño (aumento de la latencia del sueño). Se considera normal una latencia del sueño inferior a 20 minutos en población infantil y adultos jóvenes, e inferior a 30 minutos para adultos de mediana edad o personas mayores.

-Insomnio de mantenimiento: Cuando aparece la dificultad para mantener el sueño a lo largo de la noche, ya sea por la presencia de despertares frecuentes, como por la imposibilidad de conciliar el sueño tras un despertar. En ambos casos se altera la arquitectura del sueño y disminuye mucho el porcentaje de sueño profundo.

-Insomnio de despertar precoz: Cuando el sujeto se despierta antes de la hora esperada. Cabe señalar que hay personas que tienen por costumbre madrugar mucho y se levantan por la mañana sin despertador. Si no sienten cansancio por el día o presentan alguna repercusión durante la vigilia de haber dormido poco, por lo general, no debe tratarse esta condición.

-Insomnio mixto: Cuando aparecen conjuntamente dos de los tres tipos de insomnio enunciados en los puntos anteriores. -Insomnio global: Cuando se altera el sueño por completo y aparecen los tres tipos de insomnio iniciales. Normalmente, se suele expresar de forma que el paciente no logra dormirse al inicio de la noche y tarda mucho en conciliar, se despierta a las pocas horas y no volver a dormirse en toda la noche. Se trata del insomnio más grave porque el número de horas dormidas suele ser muy insuficiente.

4. Efectos del insomnio

-Agotamiento y malestar general                

-Angustia, depresión e irritabilidad.

-Cambios de humor.             

-Disminución de la atención.

-Deterioro de la respuesta motora.             

-Empeoramiento de la memoria.

-Retraso en la capacidad de reacción ante estímulos.

-Disminución de la capacidad de toma de decisiones.

-Posibilidad de desarrollo de cambios sensoriales como la reducción del campo visual o la ralentización del habla.

-Deterioro de determinadas funciones cerebrales, como la flexibilidad y la originalidad de pensamiento o perspicacia.

-Disminución de la concentración.

5. Tratamiento

Existen 2 grandes tipos de tratamiento, el farmacológico y el no farmacológico.

En cuanto al farmacológico:

Hoy en día hay una gran variedad de medicamentos para tratar los diferentes tipos de insomnios (sedantes, hipnóticos, antidepresivos). Como premisa general se debe identificar las causas que provocan el insomnio y seleccionar las drogas más apropiadas. En cualquier caso, el tiempo de tratamiento es limitado para evitar la aparición de efectos secundarios Se debe evitar tomar “pastillas para dormir” sin hacer previamente un correcto diagnóstico de los factores que favorecen el insomnio.

Dado que muchas enfermedades pueden causar insomnio (problemas respiratorios, cardiológicos, enfermedades reumáticas, trastornos digestivos, apneas del sueño, trastornos hormonales, etc.), el tratamiento en estos casos va dirigido a mejorar estas dolencias y por ende la queja de insomnio.

En cuanto al tratamiento no farmacológico:

Se fundamenta en 4 bloques.

A. Higiene del sueño

-Evitar excitantes como el café, té, refrescos de cola y bebidas energéticas, sobre todo después de las 16 h.

-Evitar el consumo de alcohol.

-Tener rutinas: mantener el mismo horario todos los días para levantarse, acostarse, desayunar, comer y cenar, incluyendo los fines de semana.

-Evitar las siestas largas: deben ser de máximo 15-20 minutos.

-Ejercitarse a diario, evitando las últimas horas del día para no acostarse con las pulsaciones elevadas.

-Crear unas condiciones óptimas para el sueño. Ir a la cama solo cuando se tenga sueño. Condiciones del dormitorio óptimas: silencio, oscuridad, temperatura agradable (20 °C), suficientemente ventilada, humedad relativa confortable. Evitar usar el móvil en la cama. Usar colchón firme y almohadas cómodas.

-Crea un ritual que te relaje antes de dormir, como un baño tibio, leer o escuchar música suave.

-En caso de no conciliar el sueño:

            .Evitar mirar el reloj para no ponerse nerviosos

 .Levantarse de la cama y hacer una actividad relajante. No volver a la   cama hasta que se tenga sueño

B. Ejercicios de relajación y mindfulness

Estos ejercicios suponen una facilitación de la transición de la vigilia al sueño.

C. Terapia cognitiva

Las técnicas cognitivas en el insomnio intentan mostrar al paciente los pensamientos y creencias erróneas que surgen en torno al insomnio, que incrementan su preocupación y ansiedad.

El profesional ayuda al paciente con insomnio a identificar sus creencias erróneas que generan ansiedad para, posteriormente, ayudarle a reestructurar esas creencias con interpretaciones alternativas que reducen la ansiedad generada. Todo ello lleva a tranquilizar al paciente por el día, que creía que no iba a mejorar ni a volver a dormir nunca bien y, por tanto, le facilita el sueño las siguientes noches.

D. Técnica de restricción del sueño

Esta técnica consiste en limitar el tiempo que pasa en la cama cada noche la persona que sufre insomnio. Tiene por objetivo aumentar lo que llamamos presión del sueño, que consiste en el tiempo que una persona lleva despierta y el cansancio que lleva acumulado a lo largo del día.  El terapeuta recomienda al paciente mantener relativamente constante el número de horas que pasa en la cama haya dormido bien o mal.

Esta técnica requiere una colaboración activa por parte del paciente, ya que su instinto le va a pedir seguir más horas en la cama de las que su terapeuta le recomiende. Es posible que se sienta privado de sueño unos días, pero después podrá recuperar su patrón normal de sueño reparador.

En conclusión, el insomnio es un problema frecuente en la sociedad, con un gran número de efectos nocivos sobre la salud tanto física como psicológica del individuo.

No obstante, existen una serie de medidas que se pueden llevar a cabo para mantener el insomnio a raya y poder disfrutar de un sueño adecuado, y se resumen en

-Acuéstate y despiértate a la misma hora todos los días, incluyendo los fines de semana.

-Haz actividad física. La actividad regular promueve dormir mejor.

-Revisa tus medicamentos para ver si pueden contribuir al insomnio.

-Evita o limita las siestas.

-Evita o limita la cafeína y el alcohol, y no consumas nicotina; así como las comidas y bebidas abundantes antes de acostarte.

-Haz que tu dormitorio sea un lugar cómodo, y úsalo solamente para dormir o para tener relaciones sexuales.

Bibliografía

https://www.iis.es/causas-problemas-combatir-el-insomnio-tratamiento-sintomas/

https://muysaludable.sanitas.es/salud/insomnio-consejos-para-combatirlo/

https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/insomnia/symptoms-causes/syc-20355167

https://medlineplus.gov/spanish/insomnia.html

https://psicologiaymente.com/meditacion/que-es-mindfulness

https://www.mindfulness-salud.org/mindfulness/que-es-mindfulness/

https://www.neurofisiologiaclinica.es/estudios-de-sueno

https://cinfasalud.cinfa.com/p/insomnio/

Fecha de última modificación: 28/04/2021

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Exploración del pie diabético

Para la OMS, el pie diabético se define como la presencia de ulceración, infección y/o gangrena del pie asociada a la neuropatía diabética y diferentes grados de enfermedad vascular periférica, resultados de la interacción compleja de diferentes factores inducidos por una hiperglicemia mantenida.

Las lesiones en el pie constituyen una de las mayores causas de morbilidad e incapacidad en las personas con diabetes y representan la causa más frecuente de ingreso hospitalario en dicho grupo

Entre el 40 y el 70% de las amputaciones de miembros inferiores ocurren en la población diabética, y hasta en el 85% de los casos el factor desencadenante es la úlcera, asociada a infección y gangrena.

Síntomas del pie diabético:

  • Sensación de hormigueo y entumecimiento: el paciente nota como si le clavaran alfileres o agujas.
  • Dolor o ardor, piel brillante y lisa en los pies.
  • Pérdida de vello en la zona de piernas y pies, falta de sudoración en los pies.
  • Heridas o llagas que no curan

Para hacer una correcta valoración del pie tenemos que hacer una anamnesis del paciente: historia de la diabetes, control glucémico (mayor riesgo, si HbA1c > 9 % y de forma prolongada), presencia de síntomas vasculares (claudicación intermitente, dolor en reposo y/o nocturno) o neuropatías (parestesias, entumecimiento, quemazón o dolor con exacerbación nocturna que mejora al caminar), presencia de otras comorbilidades como la nefropatía o la retinopatía, antecedentes de otras úlceras o amputación, otros factores de riesgo como el tabaquismo, HTA.

Después pasaríamos a una exploración física del pie:

  • Higiene, color, temperatura, edema, micosis interdigital, sequedad cutánea, grietas o fisuras.
  • Inspección de las uñas: tipo de corte, onicomicosis, uñas incarnadas, alteraciones ungueales.
  • Valoración de las deformidades del pie: dedos en garra, en martillo, hallux valgus y prominencias cabezas metatarsales. Artropatía de Charcot

A continuación, exploraremos la sensibilidad superficial y profunda:

  • Sensibilidad táctil: se explora con un algodón o un pincel. Se aplica en el dorso y en el lateral del pie. Debemos pasar de forma suave el pincel o algodón por el lateral y dorso del pie. El paciente debe notar que el estamos tocando.
  • Sensibilidad dolorosa: Se realiza con un objeto con punta metálica no punzante. Se realizará en el dorso del pue y en la planta.
  • Sensibilidad térmica: Se realiza con una barra térmica, compuesta por una base metaliza adherida a una barra de PVC para conseguir dos temperaturas claramente diferenciadas. También se puede realizar con dos tubos de cristal con agua a distinta temperatura. Se aplica en el lateral o en la planta del pie. El paciente deberá indicarnos si al aplicar un tubo u otro es capaz de diferenciar las distintas temperaturas.
  • Sensibilidad palestésica o vibratoria: Se utiliza un diapasón, que utilizamos para medir de forma cualitativa la sensibilidad vibratoria. Cogemos el diapasón por el mango y percutimos sobre la palma de la mano contraria (en este momento el diapasón comenzara a vibrar). Colocamos el diapasón en el dorso del pie, a nivel del repliegue ungüeal del primer dedo. También se aplica en el maleolo peroneal y tibial.
  • Sensibilidad barestésica o vibratoria: Se realiza con el monofilamente de Semmes- Weinstein. Está compuesto por un hilo de nylon adherido a un mango. Los hay de varios grosores pero que el se utiliza para discriminar el grado de sensibilidad en el paciente diabético son 5,07, que ejerce una presión de 10gr por cm². Antes de empezar a realizar la prueba en el pie, se debe realizar en la mano o en el brazo, para que el paciente compruebe que no es doloroso. Se aplica en la planta del pie a nivel de las cabezas metatarsales del primer, tercer y quinto dedo y en la base del primer dedo. El paciente tiene que mantener los ojos cerrados. Sostenemos el monofilamente de forma perpendicular a la piel y presionamos hasta que se doble. Debe aplicarse sobre piel integra, si hay hiperqueratosis o ulceras, se aplicará alrededor de la zona.

Por último, valoraríamos los reflejos aquileo y cutaneo-plantar, además de los pulsos periféricos, como el tibial posterior y el pedio.

Clasificación del pie diabético

La más utilizada es la Escala de Wagner, pero tiene inconvenientes como que no hace referencia a la etiopatogenia de la úlcera, no distingue si una úlcera presenta infección o no y que los signos más sutiles de isquemia no son tenidos en cuenta.

Otra de las escalas que podemos utilizar en la de Texas, que clasifica las lesiones son estadiadas en base a dos criterios principales: profundidad y existencia de infección/isquemia.

Una vez que hemos tenido todo lo anterior en cuenta, categorizaremos al pie en:

  • Pie de alto riesgo, cuando presenta uno o más de los siguientes factores de riesgo: Úlcera o amputación previa, neuropatía, vasculopatía periférica.
  • Pie de riesgo moderado, cuando cumple la menos uno de los factores de riesgo: Complicaciones propias de la DM como la nefropatía y la retinopatía, alteraciones del pie como las deformidades o existencia de hiperqueratosis o lesiones, alteraciones biomecánicas y estructurales, hábitos y prácticas inadecuadas, mala agudeza visual o imposibilidad de realizarse los autocuidados.
  • Pie de bajo riesgo, cuando no existe ninguna de las condiciones anteriores.

Según en qué estado se encuentre, se recomienda con más o menos frecuencia revisiones con el equipo de atención primaria, endocrinología, de educación diabetológica.

Un pie de alto riesgo se intentará revisar cada dos o tres meses, si el riesgo es moderado cada 6 meses y si es un pie de bajo riesgo, una vez al año. Si el pie es de muy alto riesgo o ya han aparecido úlceras, la revisión será individualizada, atendiendo a las necesidades de cada paciente.

Para intentar disminuir el riesgo de padecer este problema tenemos que enseñar unos cuidados que los pacientes tienen que continuar en casa, junto con otras recomendaciones, que podemos mirar en este enlace, donde podemos encontrar una infografía sobre los cuidados del pie.

Bibliografía:

OMS | Día Mundial de la Diabetes: muchas de las amputaciones que acarrea la enfermedad se podrían evitar [Internet]. WHO. [citado 19 de abril de 2021]. Disponible en: http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2005/pr61/es/

Pie Diabético: Clínica | Úlceras.net [Internet]. [citado 19 de abril de 2021]. Disponible en: https://www.ulceras.net/monografico/95/80/pie-diabetico-clinica.html

SACYL. Subproceso asistencial integrado de atención al pie de las personas con diabetes [Internet]. [citado 19 de abril de 2021]. Disponible en: https://www.saludcastillayleon.es/profesionales/es/procesos-asistenciales/procesos-asistenciales-gerencia-regional-salud/diabetes-mellitus-tipo-2.ficheros/1025477-PROCESO%20PIE%20DIABETICO%20GRS.pdf

Federación española de la diabetes. Pie diabético diabetes [Internet]. [citado 19 de abril de 2021]. Disponible en: https://fedesp.es/diabetes/complicaciones/pie-diabetico/#Sintomas_del_pie_diabetico

Fecha de ultima modic

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DONACIÓN DE MÉDULA ÓSEA

Cada año 6.400 personas son diagnosticadas de leucemia en España, muchas necesitarán un trasplante de médula ósea para superar la enfermedad y 3 de cada 4 personas no tendrá un familiar compatible, por ello cuanto mayor sea el número de donantes mayor serán las probabilidades de curación de estas personas.

En España cada vez son más las personas que dan el paso de donar, en 2020 se produjeron 2.374 incorporaciones mensuales (unos 80 nuevos donantes al día) y además, el registro de donantes español es ya uno de los más importantes de Europa, ya que de él se obtienen los donantes para el 85% de los pacientes que lo requieren.

QUÉ ES LA MÉDULA ÓSEA:

La médula ósea es un tejido esponjoso que se encuentra en la mayoría de los huesos . En ella anidan las células madre (también denominadas precursores hematopoyéticos), capaces de producir todas las células de la sangre y del sistema inmunitario: glóbulos rojos ( participan en el transporte de 02 a los tejidos), glóbulos blancos ( en la prevención de infecciones) y plaquetas (se encargan de la coagulación).

REQUISITOS PARA DONAR:

Los principales requisitos para ser donante de médula ósea son:

  • Tener entre 18 y 40 años  (desde 2018, antes el límite era de 18 a 60 años)
  • Tener un buen estado de salud general

TIPOS DE DONACIONES:

Existen dos tipos de donación de médula:

A) Donación de médula ósea: en quirófano, bajo anestesia epidural o general (de elección). Consiste en extraer sangre medular de las crestas iliacas. El proceso dura unas 2h y el paciente se encuentra en posición de  decúbito prono. Solo se realiza en el 20% de los casos.

B) Donación de sangre periférica: Se obtienen células madre de sangre periférica después de la administración de 4-5 inyecciones subcutáneas de unos agentes llamados «factores de crecimiento“  que hacen que las células madre pasen de la médula ósea a la sangre. Mediante un proceso denominado citoaféresis se recogen las células madre y el resto de la sangre es devuelta al donante. Es un proceso rápido y sencillo y se realiza en la mayoría de los casos (80%)

Que se realice uno u otro dependerá de las necesidades del receptor, según su enfermedad.  Aunque la decisión final es del donante.

PASOS PARA DONAR:

  1. Información (es el más importante)
  2. Inscripción
  3. Donación
  4. Postdonación

CONTRAINDICACIONES GENERALES:

  • Diabetes mellitus insulinodependiente.
  • Enfermedad cardiovascular, pulmonar, hepática o hematológica
  • Enfermedad tumoral maligna o autoinmune
  • Infección por virus de la hepatitis B o C o VIH
  • Haber sido dado de baja definitiva como donante de sangre

¿PORQUÉ HACERNOS DONANTES?

La donación de médula es un proceso rápido y sencillo y la mayoría de las veces no requiere pasar por quirófano, ya que en el 80%  de los casos se realiza mediante donación de sangre periférica.

Esta es la única esperanza para muchas personas con enfermedades sanguíneas cuyas células madre se encuentran defectuosas o tienen una producción inadecuada,  por ello os animamos a informaros y dar el paso de donar ya que con un gesto muy sencillo podemos SALVAR VIDAS.

BIBLIOGRAFÍA

  • Guía del donante 2018. Fundación Josep Carreras.
  • La donación de médula ósea. Fundación Josep Carreras.
  • Donación de médula ósea. Organización Nacional de Trasplantes.
  • La donación de medula ósea. Precursores hematopoyéticos. Centro de transfusión de la comunidad de Madrid.
  • Guía de donación de  sangre del cordón umbilical 2020.. Fundación Josep Carreras.
  • Memoria anual REDMO 2019. Fundación Josep Carreras.

Fecha de última modificación: 18/03/2021