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Día Mundial del Corazón: Riesgo Cardiovascular

El día 29 de septiembre se celebra todos los años el día mundial del corazón, para recordarnos que, según la OMS, las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en todo el mundo e informarnos de pequeños cambios en nuestra vida que podemos hacer para evitarlo y cuidar nuestro corazón.

Para detectar la probabilidad de sufrir una enfermedad cardiovascular, es útil el cálculo del riesgo cardiovascular desde Atención Primaria. Estimar el riesgo cardiovascular nos permitirá detectar pacientes de riesgo y empezar a introducir de forma precoz cambios en su estilo de vida para prevenir estos eventos cardiovasculares.

Para la estimación cuantitativa del riesgo cardiovascular se pueden utilizar diferentes escalas como SCORE, la ecuación de Framingham, REGICOR o DORICA. La escala SCORE se confeccionó a partir de población europea, la ecuación de Framingham a partir de población estadounidense y tanto la escala REGICOR como DORICA, son adaptaciones de estas últimas a la población española siendo por tanto más sensibles al riesgo cardiovascular de pacientes españoles (especialmente DORICA).

Desde la aplicación Medora, utilizada en Atención Primaria en Castilla y León, podemos calcular fácilmente el riesgo cardiovascular de nuestros pacientes a través de las Guías Asistenciales. La aplicación nos redirigirá a una calculadora que nos permite conocer la puntuación de las cuatro escalas mencionadas anteriormente introduciendo los siguientes datos: Edad, sexo, presencia de diabetes mellitus, tabaquismo, colesterol total, colesterol HDL, presión arterial sistólica y diastólica y presencia de hipertrofia ventricular izquierda en el ECG.

Calculadora del Riesgo Cardiovascular disponible en el programa Medora

La Guía Clínica sobre Valoración y Tratamiento del Riesgo Cardiovascular de SACYL, recomienda calcular el riesgo cardiovascular de todos los pacientes ≥ de 40 años asintomáticos y a todos aquellos que presenten factores de riesgo relacionados con el riesgo cardiovascular (DM, tabaquismo, antecedentes familiares de ECV, HTA, hiperlipemia, obesidad…).

Una vez detectada la presencia de riesgo cardiovascular en un paciente, podremos elaborar un plan de cuidados de enfermería (bien personalizado o estandarizado) teniendo en cuenta la fase de motivación del Modelo Transteórico de cambio de Prochaska y Diclemente para establecer el tipo de intervención e información que daremos al paciente a la hora de abordar su situación de riesgo. En la Guía Clínica sobre Valoración y Tratamiento del Riesgo Cardiovascular de SACYL podemos encontrar un plan de cuidados de enfermería estandarizado para pacientes con riesgo cardiovascular con resultados NOC e intervenciones NIC centrados en cada fase motivacional.

Para reducir el riesgo cardiovascular de una persona, debemos intervenir en distintos factores de riesgo modificables:

  • Hábitos dietéticos cardiosaludables: Una dieta equilibrada que siga
    patrones de la dieta mediterránea, asiática, vegetariana o patrones de
    dietas occidentales modificadas con un consumo de alcohol controlado.
  • Actividad física: Realizar como mínimo 30 minutos de actividad física
    de intensidad moderada la mayoría de los días de la semana en bloques
    de 10 minutos como mínimo. En caso de tener antecedentes de
    enfermedad cardiovascular, consultar con su médico antes de iniciar la
    actividad física.
  • Sobrepeso y obesidad: Reducción de la ingesta energética y aumento
    de la actividad física y terapia conductual teniendo como prioridad
    inmediata prevenir el aumento de peso y llevar un control de IMC y la
    circunferencia abdominal.
  • Deshabituación tabáquica: Valorar la dependencia a la nicotina y
    detectar en qué fase motivacional se encuentra el paciente. Es
    recomendable que el paciente reciba al menos un consejo breve y se le
    anime a dejar de fumar en consulta.
  • Modificación del perfil lipídico: A través de una dieta cardiosaludable
    y asegurando la adherencia al tratamiento farmacológico prescrito.
  • Control de la presión arterial: Nuestro objetivo será mantener los
    valores de PA <140/90 evitando el sobrepeso, aumentando la actividad
    física y con medidas dietéticas como la reducción de sal en la dieta y
    evitando el consumo de alcohol. También nos aseguraremos de correcto
    cumplimiento del tratamiento farmacológico.
  • Tratamiento anticoagulante y/o antiagregante: Desde la consulta de
    enfermería de AP evaluaremos la adherencia al tratamiento.
  • Pacientes con diabetes mellitus/ Síndrome metabólico: Son
    pacientes sobre los que haremos especial hincapié en las anteriores
    intervenciones, ya que además de ser factores de riesgo cardiovascular,
    también afectan al desarrollo de la diabetes mellitus y sus
    complicaciones, la cual es en sí otro factor de riesgo cardiovascular.

Detectar de forma precoz a los pacientes con riesgo cardiovascular desde la consulta de Atención Primaria, nos permitirá abordar rápidamente sus factores de riesgo. De esta forma, el paciente modificará sus estilos de vida y los mantendrá, reduciendo la posibilidad de sufrir eventos cardiovasculares, con la consecuente morbi-mortalidad que presentan.

Fecha de última modificación: 25/09/2019